07 junio 2008

FALTA MUY POCO


A días de que nazca mi pequeñuelo se me ha llenado la vida de dudas y de temores.

¿Que mujer no se amdrenta ante el trabajo de parir?

Trato de imaginarme con un bebé en brazos y las imágenes se me disipan
¿Qué haré con él?
¿Le querré al verle?
¿Nace el amor automáticamente?
¿O será cómo los demás romances: una atracción, un alubión de tics en común, una complicidad que se entreteje?

Le he dicho al ginecólogo que no quiero anestesia, tal vez por que soy una incosnciente o quizá por que llevo cerca de 9 meses intectándome heparinas y estoy harta de pinchazos.

- ¿Quieres sufrir?

Me ha preguntado.

No.
No soy masoca ni cosas parecidas, pero quiero asistir plenamente consciente al momento en ue mi hijo asome al mundo y quiero saber qué es un dolor de parto y como miles de madres han dado a luz a lo largo de los siglos.
No soy valiente, pero si curiosa.


3 comentarios:

Gregorio Luri dijo...

Mis mejores deseos.
Recuerdo que en mi pueblo se deseaba lo siguiente: "Que sea una hora corta". Pues eso.

Pedro dijo...

Mazel Tov!! Non sabía nada. E por certo, como se vai chamar?

Tale dijo...

(espero que este comentario llegue a tiempo)

todo irá bien, ya lo verás.

lo de la anestesia....

está claro que quieras estar consciente. por supuesto. pero una peri te quita el dolor y te dejará disfrutar más del momento.

un abrazo!